Experticia pseudocientífica en Últimas Noticias

ConversionTherapy

Estimados colegas,

El miércoles 21 de octubre, en la página 25 de Últimas Noticias -sección Cartas al director- salió la siguiente perla:

Reorientación sexual para gays y lesbianas

En el estudio denominado What Research Shows de la National Association for Research and Therapy of Homosexuality, basada en más de cien años de experiencia en estudios clínicos y de investigación, se demuestra que hombres y mujeres pueden disminuir su atracción homosexual no deseada y desarrollar su potencial heterosexual de forma no dañina. Asunto muy conveniente, pues los homosexuales tienen experiencias y factores de riesgo de patología médica, psicológica y relacional muy superiores a la población en general. A pesar del Sida, los homosexuales dando rienda suelta a prácticas sexuales sin protección y copan el más alto número de casos de enfermedades de transmisión sexual. Se sabe que más de un tercio de ellos/as son drogadictos, y el 40% de los adolescentes homo reportan intentos de suicidios. Además, su incidencia en trastornos mentales es mayor que en heterosexuales: de alimentación, de la personalidad tales como paranoias, depresión y ansiedad. También se sabe que las relaciones homosexuales son específicamente violentas. La Narth, según 600 reportes clínicos, concluyó que el tratamiento de reorientación sexual fue un éxito para muchos individuos, motivados, con comportamientos/atracción homosexual indeseados gracias a la ayuda terapéutica o por mediación religiosa. Psicólogos y psiquiatras deben ofrecer éticamente asistencia psicoeducativa y terapéutica para aquellos gays y lesbianas que quieran abandonar su orientación sexual.

Lisa Justiniano

NP 6590841

Madrid, España

A continuación les transcribo mi respuesta. Aprovecho la oportunidad para invitarlos a establecer el diálogo con el periódico y con la comunidad en general. Pueden enviar sus cartas a edrangel@cadena-capriles.com y amedina@cadena-capriles.com. Siéntanse en libertad de enviarla con copia a DiverPsi (diverpsi.org) para difundirla a los demás miembros.

Estimado Editor,

El miércoles 21 de octubre, en la página 25 de Últimas Noticias, en la sección Cartas al director, apareció una carta sobre Reorientación sexual para gays y lesbianas, firmada por Lisa Justiniano, una aparente lectora desde España.

Como profesional de la Psicología, y como especialista en el área de la prevención del VIH y el SIDA, veo con preocupación que se publiquen mensajes pseudocientíficos que confunden a la población y perpetúan el clima de homofobia que reina en la cultura venezolana.

Me pregunto, en primer término, cuál es el propósito de una carta como esa. Obviamente, cada cual tiene el derecho de expresar sus opiniones. Sin embargo, que un periódico de circulación nacional la publique sin ningún contexto me genera muchas inquietudes respecto a las intenciones reales de la lectora, del editor y el periódico. Más allá de esta inquietud personal, me preocupa sobremanera el efecto de esta información errada en los lectores y en los adolescentes que van a pagar las consecuencias de esos prejuicios expresados bajo la forma de supuesto conocimiento psicológico.

Los que trabajamos en el área sabemos que National Association for Research and Therapy of Homosexuality (NARTH) es una organización títere de los los intereses de la derecha religiosa estadounidense y que sus investigaciones se encuentran completamente sesgadas por este trasfondo ideológico. No investigan para conocer sobre el tema, sino para confirmar sus creencias ya establecidas. Este enfoque, por supuesto, es completamente ajeno a cualquier perspectiva científica.

El mejor ejemplo lo coloca la lectora, al hacer una asociación retorcida entre homosexualidad, adicciones y suicidios. ¿Sabrá la población general que los suicidios son causados por la homofobia del entorno, más que por la propia orientación sexual? ¿Sabrá la lectora que la homosexualidad ocurre tal como ocurre la heterosexualidad, es decir, que no se elige? ¿Sabrá la población general que las principales organizaciones de salud mental del mundo indican precisamente lo contrario, que las terapias “reparadoras” o de conversion son nocivas y que los profesionales de la salud mental debemos, más que rechazarlas, oponernos abiertamente a ellas?

Amparado en el derecho a réplica, espero que esta carta también sea publicada. Estoy a su disposición para cualquier información adicional que requiera. Temas tan emocionalmente sensibles como el de la homosexualidad requieren un diálogo abierto, más que recomendaciones basadas en prejuicios encubiertos.

Saludos cordiales,

Carlos Rivas

Psicólogo/Psicoterapeuta

CI 11.565.219

FVP 4850

RESOLUCIÓN DE LA ASOCIACIÓN DE PSICOLOGÍA MÁS RECONOCIDA EN EL MUNDO: SIN EVIDENCIA LA IDEA DEL CAMBIO DE ORIENTACIÓN HOMOSEXUAL A HETEROSEXUAL

toronto

El Metro Convention Centre de la Ciudad de Toronto fue la sede de la Conferencia Anual de la APA, durante la primera semana de Agosto de 2009.

En un comunicado de prensa emitido el 5 de Agosto de este año, la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés), declara haber adoptado la siguiente resolución:

LOS PROFESIONALES DE LA SALUD MENTAL DEBEN EVITAR DECIRLE A SUS CLIENTES QUE PUEDEN CAMBIAR SU ORIENTACIÓN SEXUAL A TRAVÉS DE TERAPIAS U OTROS TRATAMIENTOS.

La denóminada “Resolución sobre las respuestas afirmativas apropiadas al distress y los esfuerzos por cambiar la orientación sexual” también advierte a padres, tutores, jóvenes y sus familias que deben evitar los tratamientos para la orientación sexual que retratan la homosexualidad como una enfermedad mental o un trastorno del desarrollo y, en su lugar, instan a buscar psicoterapia, apoyo social y servicios educativos “que provean información precisa sobre orientación sexual y sexualidad, que incrementen el apoyo de la familia y la escuela y que reduzcan el rechazo de los jóvenes de las minorías sexuales”.

Esta declaración se produce en el marco de la Conferencia Anual de la APA, realizada en Toronto la primera semana de Agosto de 2009 y se encuentra basada en el estudio de 83 artículos publicados en revistas arbitradas en el período que va de 1960 a 2007. La comisión que llevó a cabo el estudio también revisó la literatura más actualizada en torno a la psicología de la orientación sexual.

***

Sirva esto para puntualizar que cualquier profesional de la salud mental que ofrezca cambiar la orientación sexual lo está haciendo sin evidencia y fundamentado en sus propios prejucios (generalmente religiosos).

Sancionan a psicóloga brasileña que dice “curar la homosexualidad”

banned

El Universal

CARACAS, sábado 01 de agosto, 2009

09:13 AM Brasilia.- El Consejo Federal de Psicología de Brasil sancionó a una de sus miembros que dice aplicar una terapia capaz de “curar” la homosexualidad masculina o femenina, que define como “un trastorno de la personalidad”, informó hoy la prensa local.

Según la decisión del consejo, la psicóloga Rozangela Justino, quien preside la Asociación de Apoyo al Ser Humano y la Familia, no podrá volver a ofrecer sus tratamientos, en los que homosexuales son equiparados a los alcohólicos, fumadores o drogadictos, enfermos que pueden superar su adicción mediante la terapia.

Justino, en declaraciones al diario O Globo, aseguró que ofrece su servicio “hace veinte 20 años” y argumentó que “hasta la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la homosexualidad como un trastorno y garantiza que cualquier persona puede ser tratada”, reseñó Efe.

Según Justino, “hay posibilidad de salida de la homosexualidad para aquellos que, voluntariamente, deseen abandonarla”.

Los movimientos de defensa de los derechos de los homosexuales celebraron la decisión y afirmaron que le pone fin a “un negocio engañoso” montado por la psicóloga.

“Ganaba dinero mediante engaños, porque la orientación sexual de una persona no puede ser revertida”, dijo Sergio Nascimento, miembro del Grupo ELOS, que congrega a lesbianas, gays, bisexuales, travestis y transexuales.

CONTEXTO DE LA NOTICIA Y SITUACIÓN EN VENEZUELA

Brasil, la cuna de PARE DE SUFRIR, es uno de los países donde los grupos evangélicos han tomado la psicología como una herramienta para su “tarea evangelizadora”, al punto que el gobierno ha tenido que promover una ley para prohibir las terapias de conversión. Sobra decir las razones; cualquier profesional actualizado sabe que esas terapias, mercadeadas con el nombre de “reparadoras” -como si de algún electrodoméstico estuviésemos hablando-, no funcionan y causan un malestar peor que aquel que pretenden erradicar.

Pueden leer de primera mano (en el propio blog de Rozangela Justino) como esta profesional antepone sus creencias religiosas a los lineamientos de su profesión y como pide ayuda a las autoridades eclesiásticas, hablando cosas tales como la “descristianización de los países cristianos”.

En Venezuela, Álvaro Rea, quien de acuerdo a las informaciones que tenemos es un psicólogo inscrito en el Colegio de Psicólogos del Estado Lara, aplica la misma estrategia. Hasta ahora, sin ningún tipo de sanción.

Sabemos que no es el único. Ya es hora de romper el silencio.

Si eres diferente, bien mereces sufrir*

patitos feos

Quizás esta sea la premisa sobre la cual la población venezolana, y en particular l@s profesionales de la psicología, psiquiatría y profesiones afines, parten para hacerse la vista gorda ante el sufrimiento que viven las personas LGBT, es posible que el desprecio sea lo que mantiene tal actitud de indiferencia.

No hay duda de que much@s heterosexuales se comportan de modo cruel ante quien es diferente, quien le angustia por no estar en una categoría definida o deseable culturalmente.

Mi primer recuerdo como profesional en relación a este tema fue cuando estudiaba psicología clínica, mis profesor@s justificaban la eliminación de la homosexualidad como una desviación sexual provocada por un trastorno sociopático de la personalidad del DSM III (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), afirmaban sin tapujos que se debía a que l@s homosexuales tenían mucho poder dentro de la Asociación Americana de Psicología. Más tarde comprendí que más claro no lo podían decir, consideran que la homosexualidad es un trastorno mental, pero que quedaba eliminado por asuntos políticos, nos estaban administrando una buena dosis de homofobia.

Mientras, más allá de las fronteras de nuestro altamente prejuicioso país se crea la categoría “Trastorno de la Orientación Sexual”, en la que se incluye a los sujetos con intereses sexuales dirigidos sobre todo hacia personas de su mismo sexo y que sufren inquietud por su orientación sexual, es decir, se encuentran en un conflicto con esta orientación y desean cambiarla. Aquí, aparece el famoso mecanismo de defensa denominado omnipotencia, personas homosexuales y no homosexuales creen que podemos cambiar de orientación sexual como cambiar de camisa, cuando el criterio de realidad nos habla de una condición de vida.

Afortunadamente la APA ha manifestado que la orientación sexual de las personas no es un problema, excepto cuando la misma le causa a la persona dificultades emocionales y mentales como consecuencia de la presión social. Ya se reconoce que la discriminación y presión social pueden llevar a una persona homosexual a una problemática psicológica. Pero somos nosotros mismos en nuestras sociedades quienes creamos las condiciones de discriminación, exclusión y generamos la presión social, nosotr@s l@s profesionales de la salud mental creamos el problema, lo vemos donde no existe, porque en el fondo es nuestro.

Mas adelante, ejerciendo la docencia me encuentro que mis alumn@s manifiestan comportamientos homofóbicos cuando les preparaba para dar una serie de talleres de sexualidad a adolescentes porque su profesora de psicología clínica afirmó en clase textualmente que la homosexualidad es una enfermedad.

Ese fue uno de los momentos en que me dije a mi misma como profesional que es muy importante el estudio de la psique humana sin prejuicios heredados de historias personales o culturales. Es evidente la indiferencia en profesionales que con un positivismo agigantado por sus creencias, dejan de lado la neutralidad y en que aquellos que se ufanan de humanistas dejan de lado la sensibilidad, la empatía y consideración hacia la vivencia de las personas homosexuales, quienes padecen los embates del conservadurismo y los complejos de superioridad de profesionales heterosexistas.

2. ¿Cómo surge el sufrimiento para salir del closet?

La revelación es “the process of becoming aware of assimilating one’s homosexuality” (el proceso de concientizar y asimilar su homosexualidad).

Las personas internalizamos las creencias acerca de la homosexualidad y podría sentirse como “extraño” descubrir que no cumplimos con nuestras expectativas de ser heterosexuales o las de nuestros amig@s y familiares.

L@s latinoamerican@s y en particular l@s venezolan@s solemos actuar de modo alocéntrico. Eso significa que hacemos énfasis en el grupo en vez del individuo, evitando la confrontación y prefiriendo las relaciones de respeto, nos importa mucho la aceptación de nuestr@ familiares y amig@s. Luchamos por la conformidad cuando interactuamos con los otros, haciendo un esfuerzo para parecer simpáticos, exhibiendo buena voluntad para estar de acuerdo con la opinión de otra persona, lo que hace mucho más difícil enfrentarse al reto de expresar una orientación sexual distinta a la predominante.

Muchos hombres homosexuales sienten que su familia intenta silenciar la cuestión de la homosexualidad. Cada esfuerzo para conversar acerca del tema es recibido con silencio, incredulidad y hostilidad.

Así, el respeto hacia la familia y la necesidad de evitar confrontaciones con ella puede impedir que l@s LGBT venezolan@s conversen de manera honesta con la familia acerca de su orientación o su identidad sexual. El obstáculo contribuye al aislamiento que much@s LGBT pueden experimentar en su vida, ocultan su condición para no ser agredid@s. Es decir, no terminan de salir del closet para evitar el sufrimiento.

En efecto, las familias latinoamericanas, sobre todo las más tradicionales, desprecian a la homosexualidad e idealizan a la heterosexualidad y a todo lo relacionado con ella, les parece ideal la maternidad/paternidad, la pareja heterosexual (tan cargada de machismo), etc.

3. Más allá de la familia, ¿Cuál es la actitud de l@s venezolan@s hacia las personas LGBT?

Encontramos en la cultura venezolana, que se espera que el hombre sea el proveedor, el responsable, el que tiene el control. De allí, que la homosexualidad masculina y la transexualidad sean consideradas la antítesis del comportamiento masculino.

Los comportamientos afeminados y caracterizados como no masculinos son sancionados por la sociedad y afectan de manera severa la percepción de sí mismo de hombres homosexuales. Del mismo modo, las mujeres que desarrollan comportamientos poco ajustados a las expectativas de género son criticas, sancionadas, excluidas.

La prensa popular caracteriza a menudo los hombres homosexuales como degenerados, inmorales, afeminados y un peligro a la construcción moral de la sociedad.

La cultura venezolana ha creado un ambiente de intolerancia, miedo y vergüenza para las personas LGBT.

Las expectativas rígidas tanto de la familia como de la sociedad acerca del significado de lo masculino y femenino contribuyen a la marginalización de muchos homosexuales y transgénero, especialmente los que exhiben comportamientos afeminados.

En Venezuela, el hombre homosexual es percibido como un traidor de su cultura, no es el macho vernáculo esperado, y es percibido como traidor de la religión porque sus actos sexuales no concuerdan con dogmas obsoletos y no contribuyen a la reproducción.

4. El papel de los psicolog@s en la salud de sus clientes LGBT

La sexualidad y su ejercicio libre y placentero forman parte del estado de bienestar físico, psicológico y social que define la salud. Si hay represión o castigo en relación a ella existe sufrimiento.

Es necesario ayudar a aquell@s que manifiestan dudas respecto su proceso de orientación sexual o su identidad, a quienes se sienten inclinad@s por personas de su propio sexo, pues en algunos casos esta situación puede representar un período de lucha y sufrimiento hasta conseguir la aceptación de la orientación definitiva.

Aclarando que, indudablemente este período de lucha se da porque la misma sociedad idealiza la condición heterosexual, denigrando y descalificando a la homosexual y bisexual, y aún más a las personas transgénero.

Lo importante es poder ejercer la sexualidad sin temores, vergüenza, culpas, en otras palabras, sin factores psicológicos y sociales que interfieran con las relaciones sexuales.

Nuestro trabajo es ayudar a que ese sufrimiento legítimo favorezca el crecimiento personal, y no se convierta en diversas formas de padecimiento crónico. Que del sufrimiento surja la energía para enfrentarse al reto de ser diferente en una sociedad excluyente y discriminadora. Que surjan las energías para unirse a las asociaciones y colectivos que se organizan para luchar por sus derechos fundamentales.

El desarrollo de la preferencia sexual de un individuo a contracorriente de las circunstancias familiares y sociales que le rodean afecta su desarrollo en las áreas de la identidad, reproducción, vínculo y erotismo. De allí, que es aconsejable proporcionar procesos de psicoterapia que le permita desarrollar sus capacidades humanas y su preferencia sexual con menos culpas y cargas afectivas.

Esto sólo es posible si trabajamos nuestros prejuicios, nuestra historia personal, antes de endosar desprecio y culpa a quienes solo se atreven a aceptarse como diferentes a lo esperado.

* Alicia Nuñez, psicóloga clínica.

Lectura Recomendada: el cap. 6 de Mujeres que Corren con Lobos, de Clarissa Pinkola Estes.

Quizás esta sea la premisa sobre la cual la población venezolana, y en particular l@s profesionales de la psicología, psiquiatría y profesiones afines, parten para hacerse la vista gorda ante el sufrimiento que viven las personas LGBT, es posible que el desprecio sea lo que mantiene tal actitud de indiferencia.

No hay duda de que much@s heterosexuales se comportan de modo cruel ante quien es diferente, quien le angustia por no estar en una categoría definida o deseable culturalmente

Mi primer recuerdo como profesional en relación a este tema fue cuando estudiaba psicología clínica, mis profesor@s justificaban la eliminación de la homosexualidad como una desviación sexual provocada por un trastorno sociopático de la personalidad del DSM III (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), afirmaban sin tapujos que se debía a que l@s homosexuales tenían mucho poder dentro de la Asociación Americana de Psicología. Más tarde comprendí que más claro no lo podían decir, consideran que la homosexualidad es un trastorno mental, pero que quedaba eliminado por asuntos políticos, nos estaban administrando una buena dosis de homofobia.

Mientras, más allá  de las fronteras de nuestro altamente prejuicioso país se crea

la categoría “Trastorno de la Orientación Sexual”, en la que se incluye a los sujetos con intereses sexuales dirigidos sobre todo hacia personas de su mismo sexo y que sufren inquietud por su orientación sexual, es decir, se encuentran en un conflicto con esta orientación y desean cambiarla. Aquí, aparece el famoso mecanismo de defensa denominado omnipotencia, personas homosexuales y no homosexuales creen que podemos cambiar de orientación sexual como cambiar de camisa, cuando el criterio de realidad nos habla de una condición de vida.

Afortunadamente la APA ha manifestado que la orientación sexual de las personas no es un problema, excepto cuando la misma le causa a la persona dificultades emocionales y mentales como consecuencia de la presión social. Ya se reconoce que la discriminación y presión social pueden llevar a una persona homosexual a una problemática psicológica. Pero somos nosotros mismos en nuestras sociedades quienes creamos las condiciones de discriminación, exclusión y generamos la presión social, nosotr@s l@s profesionales de la salud mental creamos el problema, lo vemos donde no existe, porque en el fondo es nuestro.

Mas adelante, ejerciendo la docencia me encuentro que mis alumn@s manifiestan comportamientos homofóbicos cuando les preparaba para dar una serie de talleres de sexualidad a adolescentes porque su profesora de psicología clínica afirmó en clase textualmente que la homosexualidad es una enfermedad.

Ese fue uno de los momentos en que me dije a mi misma como profesional que es muy importante el estudio de la psique humana sin prejuicios heredados de historias personales o culturales. Es evidente la indiferencia en profesionales que con un positivismo agigantado por sus creencias, dejan de lado la neutralidad y en que aquellos que se ufanan de humanistas dejan de lado la sensibilidad, la empatía y consideración hacia la vivencia de las personas homosexuales, quienes padecen los embates del conservadurismo y los complejos de superioridad de profesionales heterosexistas.

2. ¿Cómo surge el sufrimiento para salir del closet?

La revelación es “the process of becoming aware of assimilating one’s homosexuality” (el proceso de concientizar y asimilar su homosexualidad)

Las personas internalizamos las creencias acerca de la homosexualidad y podría sentirse como “extraño” descubrir que no cumplimos con nuestras expectativas de ser heterosexuales o las de nuestros amig@s y familiares.

L@s latinoamerican@s y en particular l@s venezolan@s solemos actuar de modo alocéntrico. Eso significa que hacemos énfasis en el grupo en vez del individuo, evitando la confrontación y prefiriendo las relaciones de respeto, nos importa mucho la aceptación de nuestr@ familiares y amig@s. Luchamos por la conformidad cuando interactuamos con los otros, haciendo un esfuerzo para parecer simpáticos, exhibiendo buena voluntad para estar de acuerdo con la opinión de otra persona, lo que hace mucho más difícil enfrentarse al reto de expresar una orientación sexual distinta a la predominante.

Muchos hombres homosexuales sienten que su familia intenta silenciar la cuestión de la homosexualidad. Cada esfuerzo para conversar acerca del tema es recibido con silencio, incredulidad y hostilidad.

Así, el respeto hacia la familia y la necesidad de evitar confrontaciones con ella puede impedir que l@s LGBT venezolan@s conversen de manera honesta con la familia acerca de su orientación o su identidad sexual. El obstáculo contribuye al aislamiento que much@s LGBT pueden experimentar en su vida, ocultan su condición para no ser agredid@s. Es decir, no terminan de salir del closet para evitar el sufrimiento.

En efecto, las familias latinoamericanas, sobre todo las más tradicionales, desprecian a la homosexualidad e idealizan a la heterosexualidad y a todo lo relacionado con ella, les parece ideal la maternidad/paternidad, la pareja heterosexual (tan cargada de machismo), etc.

3. Más allá de la familia, ¿Cuál es la actitud de l@s venezolan@s hacia las personas LGBT?

Encontramos en la cultura venezolana, que se espera que el hombre sea el proveedor, el responsable, el que tiene el control. De allí, que la homosexualidad masculina y la transexualidad sean consideradas la antítesis del comportamiento masculino.

Los comportamientos afeminados y caracterizados como no masculinos son sancionados por la sociedad y afectan de manera severa la percepción de sí mismo de hombres homosexuales. Del mismo modo, las mujeres que desarrollan comportamientos poco ajustados a las expectativas de género son criticas, sancionadas, excluidas.

La prensa popular caracteriza a menudo los hombres homosexuales como degenerados, inmorales, afeminados y un peligro a la construcción moral de la sociedad.

La cultura venezolana ha creado un ambiente de intolerancia, miedo y vergüenza para las personas LGBT.

Las expectativas rígidas tanto de la familia como de la sociedad acerca del significado de lo masculino y femenino contribuyen a la marginalización de muchos homosexuales y transgénero, especialmente los que exhiben comportamientos afeminados.

En Venezuela, el hombre homosexual es percibido como un traidor de su cultura, no es el macho vernáculo esperado, y es percibido como traidor de la religión porque sus actos sexuales no concuerdan con dogmas obsoletos y no contribuyen a la reproducción.

4. El papel de los psicolog@s en la salud de sus clientes LGBT

La sexualidad y su ejercicio libre y placentero forman parte del estado de bienestar físico, psicológico y social que define la salud. Si hay represión o castigo en relación  a ella existe sufrimiento.

Es necesario ayudar a aquell@s que manifiestan dudas respecto su proceso de orientación sexual o su identidad, a quienes se sienten inclinad@s por personas de su propio sexo, pues en algunos casos esta situación puede representar un período de lucha y sufrimiento hasta conseguir la aceptación de la orientación definitiva.

Aclarando, que indudablemente este período de lucha se da porque la misma sociedad idealiza la condición heterosexual, denigrando y descalificando a la homosexual y bisexual, y aún más a las personas transgénero.

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Lo importante es poder ejercer la sexualidad sin temores, vergüenza, culpas, en otras palabras, sin factores psicológicos y sociales que interfieran con las relaciones sexuales.

Nuestro trabajo es ayudar a que ese sufrimiento legítimo favorezca el crecimiento personal, y no se convierta en diversas formas de padecimiento crónico. Que del sufrimiento surja la energía para enfrentarse al reto de ser diferente en una sociedad excluyente y discriminadora. Que surjan las energías para unirse a las asociaciones y colectivos que se organizan para luchar por sus derechos fundamentales.

El desarrollo de la preferencia sexual de un individuo a contracorriente de las circunstancias familiares y sociales que le rodean afecta su desarrollo en las áreas de la identidad, reproducción, vínculo y erotismo. De allí, que es aconsejable proporcionar procesos de psicoterapia que le permita desarrollar sus capacidades humanas y su preferencia sexual con menos culpas y cargas afectivas.

Esto sólo es posible si trabajamos nuestros prejuicios, nuestra historia personal, antes de endosar desprecio y culpa a quienes solo se atreven a aceptarse como diferentes a lo esperado.

COMUNICADO: NO MÁS CRÍMENES DE ODIO POR ORIENTACIÓN SEXUAL E IDENTIDAD DE GÉNERO

sacrifice

Ante el aumento alarmante de homicidios en los cuales las víctimas pertenecen a la comunidad de transexuales, las organizaciones y las personas abajo firmantes deseamos expresar públicamente que:

1. Los recientes asesinatos de personas transexuales en Caracas pueden ser tipificados sin ambages como crímenes de odio, relacionados con la orientación sexual e identidad de género.

2. La violencia por orientación sexual e identidad de género es un claro indicador de la vulneración de derechos humanos de las personas transexuales, transgéneros, intersexuales, gays, lesbianas y bisexuales. Estamos hablando de la conculcación de los derechos a la vida, a la integridad personal, a la seguridad ciudadana; así como el libre desarrollo de la personalidad y los derechos sexuales. La existencia de crímenes de odio relacionados con la orientación sexual e identidad de género expresa, además, la violación estructural del derecho a la No Discriminación, de las personas transexuales, transgéneros, intersexuales, gays, lesbianas y bisexuales. En esta situación inciden tanto factores coyunturales como un trasfondo cultural heterosexista, patriarcal y machista propio del ámbito regional latinoamericano. La vulnerabilidad de estas personas se ve acrecentada por el hecho de la falta de reconocimiento de una identidad legal acorde con su identidad físico-psico-social, de lo que deriva el cercenamiento de casi todos los más elementales derechos fundamentales: el derecho a la educación, a la salud, a la seguridad, al trabajo, a la libre circulación, a gozar de una vivienda digna, lo que conduce a que la gran mayoría no tenga otra opción de sobrevivencia que en el área del trabajo sexual, particularmente en la calle; hecho éste que, a su vez, acrecienta las vulnerabilidades en el área de la seguridad personal y de la salud.

Desde los años noventa, un enfoque integral de los derechos humanos incluye los derechos sexuales y reproductivos, en dos dimensiones clave para el desarrollo de la personalidad: la sexualidad y la reproducción. Ambas dimensiones del individuo deben ser contempladas de manera independiente pero se vinculan con su bienestar mental y social y su crecimiento integral. Importantes acuerdos internacionales consagraron, ratificaron y ampliaron este tipo de derechos. Dentro de la legislación internacional de Derechos Humanos aplicada a las cuestiones de orientación sexual e identidad de género, un hito importante lo constituye también los “Principios de Yogyakarta”, adoptados en una reunión multidisciplinaria de expertos en la materia, de 25 países, realizada en la Universidad de Gadjah Mada, Yogyakarta, Indonesia, del 6 al 9 de noviembre de 2006, y relanzados oficialmente en Ginebra, en una sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el 26 de marzo de 2007. Más recientemente, Venezuela fue firmante de la Declaración de la ONU sobre Derechos Humanos, Orientación Sexual e Identidad de Género, firmada por más de 66 países el 18 de diciembre de 2008, en la cual se insta a los Estados a tomar medidas efectivas para evitar la violencia y la discriminación en contra de las personas por razón de su orientación sexual y su identidad de género, así como para asegurarles el goce pleno de todos sus derechos, incluyendo el derecho a la identidad, a la salud, a la vivienda, al trabajo y al estudio.

Entre los derechos sexuales se contempla la posibilidad real y efectiva de desarrollar una sexualidad placentera, responsable, plena y sin riesgos, en condiciones de igualdad, consentimiento y respeto; el derecho a tomar decisiones autónomas y libres de coerción sobre la propia sexualidad y el propio cuerpo, incluyendo la orientación sexual y la identidad sexual; el derecho a disfrutar de un marco normativo y social equitativo que permita a todas las personas desarrollar su vida sexual en igualdad, sin ningún tipo de discriminación; el derecho a disfrutar de una salud sexual satisfactoria y a acceder a una amplia gama de servicios sociosanitarios; el derecho a recibir una educación sexual basada en un enfoque positivo de la sexualidad; el derecho a pensar y manifestar libremente las ideas relacionadas con la sexualidad; el derecho a la protección frente a cualquier atentado, violencia o práctica perjudicial contra el propio cuerpo o la sexualidad; el derecho a estar libre de tortura o trato inhumano degradante. La plena vigencia de los derechos sexuales implica la implementación de programas de promoción de la equidad de género, la lucha contra la violencia de género y el reconocimiento de la diversidad sexual.

3. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, presupone una sociedad en equidad y un Estado laico que trabaje por erradicar las enormes asimetrías de poder, riqueza y valoración del estatus, que vulneran por igual a las personas pobres, a las mujeres, a los pueblos indígenas, a los campesinos, a las/os afrovenezolanos/as y a las personas gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, transgéneros e intersexuales. En tal sentido, solicitamos la solidaridad de otros sectores de la sociedad que en la actualidad se encuentran reivindicando sus derechos y exigimos al Estado la adopción de las siguientes medidas:

• La designación de un equipo de fiscales/es especiales para la investigación de los Crímenes de Odio por orientación sexual e identidad de género

• La creación en la Defensoría del Pueblo, de una Defensoría Especial para la comunidad LGBTTI

• El diseño y ejecución, en conjunto con las organizaciones LGBTTI, de un Plan Nacional de Sensibilización sobre los derechos de la comunidad LGBTTI, dirigido a funcionarias/os públicas/os y a la sociedad

• La erradicación de la práctica y la legislación anacrónica de la ONIDEX que impide a transexuales y trangéneros obtener sus documentos de identidad utilizando su propia imagen.

• La inclusión y aprobación del articulado propuesto por la diputada Romelia Matute en la actual discusión de la Ley de Equidad e Igualdad de Género por parte de la Comisión Mujer, Familia y Juventud de la Asamblea Nacional, en favor de los derechos políticos de la población LGBTTI.

Firmas de organizaciones y personas:

Venezuela Diversa • TransVenus • Divas de Venezuela • Colectivo Las Deseantes • Colectivo de Lesbianas Feministas Josefa Camejo • Contranatura • Tertulias de la diversidad • Unión Afirmativa • Alianza Lambda • Ininco UCV • Diversidad e Igualdad a Través de la Ley Diverlex • Red de Apoyo por la Justicia y la Paz • Insurrectasypunto

Javier Veliz

Diana Cordero

Tamara Adrián

Anyely Marín Cisneros

Carlos Colina

Marianela Tovar

Ybelice Briceño

Ele Silva

Rummie Quintero

Simón Delgado

Argelia Bravo

Ernesto Ramos

Antonio González Plessmann

Martha Lía Grajales

Gabrielle Guerón Josko

Carlos Rivas

Jorge González

José Ramón Merentes

Rummie Quintero

Simón Delgado

Livia Vargas

Ketsy Medina

Diana Ovalles Márquez

CALL FOR PAPERS ON LGBT ISSUES

The International Congress of Applied Psychology

Melbourne, Australia, July 11th – 16th, 2010

The International Network for Lesbian, Gay, and Bisexual Concerns and Transgender Issues in Psychology (INET), an association of national, multinational, and international psychological organisations, is looking to facilitate a programme of lesbian, gay, bisexual, and gender identity (LGBT) related presentations at the International Congress of Applied Psychology (ICAP) 2010.

ICAP is calling for symposia and individual papers (deadline December 1, 2009). To ensure that LGBT-related presentations are collected together, INET advises symposia applicants and applicants for individual presentations to ensure that they identify their submission to ICAP by selecting the ‘sexuality’ or ‘LGBT issues’ keyword via the online submission process at http://www.icap2010.com

Suggested topics for symposia on LGBT issues that might be presented on at ICAP 2010 include, but are not limited to, the following:

  • · transgender persons
  • · intersex persons
  • · bisexuality
  • · LGBT immigrants
  • · marriage / family / parenting
  • · LGBT sexology
  • · discrimination / anti-gay violence
  • · internet / virtual communities
  • · health and LGBT people
  • · culture and religion

If you are interested in making a contribution by organizing a symposium, please do so via the ICAP website. If you are interested in presenting in a general symposium but are unable to field the four other papers required, please send the following information to Charlene Delong ( mdelong@apa.org ) before November 1, 2009, and INET may be able to put you in contact with a member planning a symposium in which you could take part: Name, institution; E-mail-address; title/topic of proposed talk.

You should be aware that this is not an official initiative of the ICAP organisers, though they do of course welcome submissions on all topics pertaining to psychology. Decision to include specific symposia or individual papers will be at the discretion of the ICAP organising committee. Also, INET is not in a position to offer funding support for presenters, though please do visit the conference website to access any relevant information about travel or possible funding opportunities.

Please feel free to spread this call to other individuals and groups who might be interested.

We hope to see you in Melbourne in 2010!

NACE DIVERPSI

procusto-y-theseo

De acuerdo al mito que nos inculcan durante la formación como profesionales psi, nuestras disciplinas se encuentran más allá de las valoraciones; son “asépticas”, descriptivas mas que prescriptivas. Nada más alejado de la verdad. Ninguna de nuestras profesiones acontece en un vacío; ellas son un texto entrelazado con el contexto que permite su aparición. No en vano la psicología, por ejemplo, se consolida luego de que el cientificismo, la creencia en la ciencia como el único método válido para generar conocimiento, se impusiera socialmente.

Así que no nos engañemos. Nuestras disciplinas se encuentran, por un lado, cargadas de presuposiciones y, por el otro, llenas de mecanismos para opacar dichos presupuestos. Desde el tipo de preguntas que nos hacemos, hasta el uso que le damos a los conocimientos que generamos, nada en nuestro oficio es puro o inocente. ¿Por que nunca nos hemos preguntado si la heterosexualidad nace o se hace?

Por esto debemos reflexionar, no sobre una supuesta verdad de nuestras teorías, sino acerca de los efectos concretos de nuestras acciones sobre seres humanos de carne y hueso. Sí, nuestras disciplinas, para bien o para mal, también tienen una dimensión política.

Acá analizaremos esas implicaciones políticas que nuestras profesiones tienen sobre un grupo tradicionalmente excluido y dominado, el de las minorías sexuales. Acá no somos ingenuos, sabemos los valores que subyacen a nuestras disciplinas y, por eso, apostamos por la libertad, la pluralidad y la convivencia. A partir de estos valores mediremos la práctica profesional, para que sirva a los fines de hacer un mundo mejor, no para cercenar las subjetividades de los más vulnerables.

Sean todos bienvenidos.